sábado, 25 de julio de 2009

Blade Runner.

Gran banda sonora:

























Para quién no se haya dado cuenta, la banda sonora, aparte de electrónica, es orientalizante ¿razones? por favor, ved la película sino la habéis visto ya.

Y luego si quieren averiguar lo que realmente son, por favor, me hacen el Test Voigt-Kampff, pero no le digan a nadie el resultado ;-)

viernes, 24 de julio de 2009

Inglaterra



Esto último, muy bonito, me hace pensar en John Ronald Ruelen Tolkien, el escritor del Señor de los Anillos, que aparte de otras muchas cosas, persona de gran cultura, católico, amante de las sagas celtas y nórdicas, pero sobre todo y ante todo era inglés, uno de los aspectos de su obra de ficción es ese, el ser inglés, para Tolkien, su Inglaterra, de casas solariegas rodeadas de verdes prados con pequeñas colinas también verdes, era en de la Comarca de los Hobbits, amantes del buen comer, de la tranquilidad, del tabaco en pipa fumado delante del fuego del hogar mientras leía un buen libro.
Frente a eso, está el hecho británico, que Tolkien considera confrontado a la naturaleza real del inglés, importado por dinastías siempre extranjeras (recordemos que los reyes de Inglaterra jamás han sido de familia inglesa desde tiempos de las conquistas danesas, y que en tiempos de Tolkien y aún, es una dinastía alemana, la Hannover, renombrada como Windsor por corrección política).
Para Tolkien el hecho británico eran las ciudades atestadas de gente, la contaminación, las fábricas, en fin, la eliminación de su Inglaterra soñada, de costumbres simples, pudieramos llamarlo, costumbres provincianas, frente al comerciante y beligerante británico.
En sus obras, como ya he dicho, lo inglés es la Comarca, y lo británico, es la corrupción, representada por lo malvado, sobre todo centrada en la destrucción que se lleva a cabo en los momentos de la obra, por las huestes del mago Saruman (aunque Saurón también, pero lo de Sauron ya ES, lo de Saruman ESTÁ en proceso de corrupción).

Y en el fondo, este himno representa esa Inglaterra soñada y añorada, que en su momento se vio tan presionada por la política de la entonces primera potencia mundial.

La obra de Tolkien tiene muchas otras interpretaciones, sobre todo una religiosa, porque la verdad luego la obra en si tiene unos personajes bastante planos, pero todo es un medio para expresar la visión de la vida del autor, una imagen.

PD: sí, soy muy friki, ¡y qué!

jueves, 23 de julio de 2009



Me imagino que todo el mundo conoce que es el actual himno vaticano, concretamente “Inno e Marcia Pontificale”, bueno, en realidad no es que sea un himno nacional, por las características propias que tiene la ciudad vaticana, pero como su nombre indica es el himno pontifical, o sea, de su Jefe de estado y cabeza de la Iglesia.

Está compuesto por Gounod, sí, el del Ave María adaptado de la pieza de Bach ya comentado por aquí, en 1869, en dedicatoria a Pio IX, que recordemos que fue el último que reinó sobre los antiguos Estados Papales en el centro de Italia, concretamente dentro del periodo de la revolución italiana de 1848 hasta el final de los estados en 1870.
Y tuvo mucho éxito, ya que aún sin ser el himno oficial, se repitió una y otra vez a la lleguada de los sucesivos papas, tanto que en 1950, con Pía XII, se le nombra himno oficial con todas sus consecuencias.

En tal situación sustituye a la “Gran Marcia Trionfale”, composición de Viktorin Hallmayer en 1857.



Como se puede observar, ambos himnos difieren mucho, el de Hallmayer es un himno de estado más típico, dónde se enfatiza el poder terrenal del papado, por contra el de Gounod es otra historía, porque por una parte revela grandeza sobre lo que va referido, pero sin entrar en esas cadencias tan típicas de los himnos, de tal forma que no es una composición que quede fuera de lugar en una eucaristía, cosa que sería impensable con la composición de Hallmayer. Se puede decir que en esto se remarca el poder espiritual del papado, aunque sin desdeñar su poder temporal, porque no olvidemos que Pío IX estaba totalmente en contra de la constitución de Italia como estado a costa del reino de Pedro.
Esto se nota hasta en la letra, que es en italiano la de Hallmayer pero en latín la de Gounod.

En todo caso, queda claro que es una composición dual, que puede ser interpretada fuera de una iglesía, o sea, interpretada como marcha, o dentro de una iglesia, interpretada como himno.

miércoles, 22 de julio de 2009

Por petición popular

Para cumplir las peticiones, hoy estamos con “When Johnny comes marching home”.

Esta es una canción típica de la época de la guerra civil de USA, extraigo los primeros versos de la canción:
When Johnny comes marching home again
Hurrah! Hurrah!
We’ll give him a hearty welcome then
Hurrah! Hurrah!
The men will cheer and the boys will shout
The ladies they will all turn out
And we’ll all feel gay when Johnny comes marching home.

Nota: por si acaso aclaro, el significado original de la palabra “gay” es alegre, el uso para designar homosexuales es por su uso repetido diciendo eso de “alegres chicos”, tanto, que el adjetivo a tomado el significado supuesto, perdiendo el uso original.

El significado de la canción es lo que se echa de menos a los que han tenido que marchar a la guerra y la felicidad de todos ante su vuelta, todo esto representado en la persona de Johnny.

El primer registro escrito de la canción es del año 1863, en plena guerra civil.
El creador de esto fue un tal Patrick Gilmore bajo seudónimo de Louis Lambert (otra vez, un militar jefe de banda que escribe bajo seudónimo, curioso), que era miembro de una banda militar del ejércido del norte.

Aunque en versión instrumental, pero mantiene el significado de la pieza, sus arreglos muy marciales cumplen totalmente su cometido de ser una canción pro-militar.



Frente a esto, queda lo curioso del asunto, que está en que todo apunta a que la melodía es previa, una melodía irlandesa con otra letra, por supuesto, cosa que se apoya además en el hecho de que Gilmore era irlandés de nacimiento, y podía haber escuchado esa canción popular irlandesa de niño, y haberla usado cambiándole la letra cuando le hizo falta crear una canción de animo militar.
Sin embargo, parece ser que la canción original es “Johnny I hardly knew ye”, que aunque sin existir registros previos a “Johnny comes marching home”, se le supone una antiguedad superior, datándose a principios del siglo XIX, siendo de temática antibelicista, ya que los ejércitos británicos reclutaban jovenes irlandéses para llevarlos a las guerras en la India y Ceilán.

La letra lo expresa así:

While goin’ the road to sweet Athy, hurroo, hurroo
While goin’ the road to sweet Athy, hurroo, hurroo
While goin’ the road to sweet Athy
A stick in me hand and a drop in me eye
A doleful damsel I heard cry,
Johnny I hardly knew ye.

With your guns and drums and drums and guns, hurroo, hurroo
With your guns and drums and drums and guns, hurroo, hurroo
With your guns and drums and drums and guns
The enemy nearly slew ye
Oh my darling dear, Ye look so queer
Johnny I hardly knew ye.

Where are your eyes that were so mild, hurroo, hurroo
Where are your eyes that were so mild, hurroo, hurroo
Where are your eyes that were so mild
When my heart you so beguiled?
Why did ye run from me and the child?
Oh Johnny, I hardly knew ye.

Where are your legs that used to run, hurroo, hurroo
Where are your legs that used to run, hurroo, hurroo
Where are your legs that used to run
When you went for to carry a gun
Indeed your dancing days are done
Oh Johnny, I hardly knew ye.

I’m happy for to see ye home, hurroo, hurroo
I’m happy for to see ye home, hurroo, hurroo
I’m happy for to see ye home
All from the island of Ceylon
So low in flesh, so high in bone
Oh Johnny I hardly knew ye.

Ye haven’t an arm, ye haven’t a leg, hurroo, hurroo
Ye haven’t an arm, ye haven’t a leg, hurroo, hurroo
Ye haven’t an arm, ye haven’t a leg,
Ye’re an armless, boneless, chickenless egg,
Ye’ll have to be put with a bowl out to beg,
Oh Johnny I hardly knew ye.

They’re rolling out the guns again, hurroo, hurroo
They’re rolling out the guns again, hurroo, hurroo
They’re rolling out the guns again,
But they never will take our sons again,
No they never will take our sons again,
Johnny I’m swearing to ye.

En la que se cuenta el regreso de Johnny a su pueblo (Athy), el vuelve contento, pero la gente ve llegar a un Johnny que ya no es el que marchó, vuelve sin un brazo, sin una pierna, ciego, magro en carne, con los huesos marcados del hambre, ya casi ni se le reconoce (I hardly knew ye), porque un día marchó para coger su arma, ahora toda su vida a cambiado, dónde los “hurroo” se transforman en una tragedia en vez de ser hurras de alegría.
Y la melodía con los arreglos irlandeses cumple su cometido, los hurras lentos se convierten en una ironía del cruel destino en el que se han visto destinados los protagonistas, y ese Johnny casi ni te reconozco tan definidor.



O sea, una melodía, dos letras, dos arreglos, contrapuestos tanto en ritmo como en temática.

martes, 21 de julio de 2009

Me apetece escuchar esto.

Rachmaninov Prelude Op.23 No.5